Entrada al Puerto Viejo

¿A dónde ir en julio de vacaciones? ¡A Marsella, por supuesto!

¿Te apetece irte de vacaciones en julio, pero aún no tienes claro a dónde ir? La ciudad de Marsella te da la bienvenida para que disfrutes de una estancia inolvidable en la Provenza. Ya sea durante más de una semana o solo unos días, en familia, en pareja o con amigos, Marsella es el destino imprescindible del sur de Francia. Sal a descubrir las sorpresas que te depara la ciudad: entre naturaleza, monumentos y eventos, tu viaje estará lleno de recuerdos.

La diversidad cultural de Marsella

El patrimonio histórico y arquitectónico

Situada a casi 150 metros de altitud, la basílica de Notre-Dame de la Garde domina la ciudad. Apodada «Bonne Mère» por los marselleses, vela por los pescadores, los marineros y los habitantes. Esta iglesia, de inspiración romano-bizantina, es el monumento emblemático de Marsella y recibe la visita de millones de personas al año. La subida puede parecer difícil, pero las extraordinarias vistas panorámicas de toda la ciudad merecen el esfuerzo. Se puede acceder a pie o en coche, y también se puede subir a este edificio en el trenecito que sale del puerto.

La catedral de la Major, una auténtica joya de la arquitectura romano-bizantina, se encuentra, por su parte, en el distrito 2 de Marsella, cerca del Puerto Viejo. Declarada monumento histórico en 1906, este edificio de fachada bicolor impresiona tanto por su tamaño como por su arquitectura y los materiales utilizados en su interior.

El castillo de If, que data del siglo XVI y está situado enla isla de If, una de las islas delarchipiélago de Frioul, es una fortaleza construida a instancias de Francisco I. Su función principal era proteger el puerto de Marsella, pero, al no haber sufrido nunca ningún ataque, se convirtió en una prisión de la que era imposible escapar. Por allí pasaron presos famosos, como Mirabeau o el general Kléber, pero su reputación se forjó a raíz de la novela *El conde de Montecristo*, de Alejandro Dumas, en la que el protagonista está encerrado en una celda del castillo.

El Palacio Longchamp es un monumento construido para llevar agua a la ciudad. Inaugurado en 1869, está adornado con esculturas de animales y una impresionante fuente. En su ala izquierda alberga el Museo de Bellas Artes y en la derecha, el Museo de Historia Natural. Rodeado de un parque, es el lugar preferido de los marselleses que buscan tranquilidad.

Museos accesibles para todos

Inaugurado en 2013, el Mucem acoge exposiciones permanentes y temporales y ofrece una amplia programación artística y cultural. Este museo está situado enla Esplanade du J4, junto al Puerto Viejo. Cuenta con una arquitectura singular, cubierta por una malla de hormigón, lo que lo convierte en un edificio emblemático y fácilmente reconocible. Su azotea ofrece unas vistas impresionantes del Mediterráneo y da acceso, a través de una pasarela, a los jardines del fuerte de Saint-Jean.

El Museo de los Muelles Romanos dedica una exposición permanente al comercio marítimo de la Antigüedad. Alberga una gran cantidad de restos arqueológicos romanos, como vasijas, ánforas y piezas de aparejo. El museo conserva in situ los restos de un antiguo almacén portuario. Es un testimonio de la historia marítima de la ciudad.

La Villa Méditerranée acoge desde junio de 2022 la reproducción de la Cueva Cosquer, descubierta por Henri Cosquer en 1985, en las Calanques, cerca de Morgiou. Sube a bordo de módulos autónomos para explorar la cueva prehistórica, reproducida a escala real en cerca de 2 000 m². La visita continúa con la proyección de un documental inédito que narra la historia del descubrimiento de la cueva.

El descubrimiento de los barrios emblemáticos

Si estás de vacaciones en Marsella, no te puedes perder los barrios más singulares de la ciudad. El barrio más emblemático es, sin duda, el del Puerto Viejo. Constituye el corazón de la ciudad. Allí se puede encontrar la captura del día en los puestos de los comerciantes del famoso mercado de pescado de Marsella y, a solo unos pasos, podrás dar un paseo por la famosa Canebière.

Con sus callejuelas estrechas y coloridas, el barrio del Panier es uno de los más encantadores de Marsella. Este museo al aire libre es un lugar verdaderamente atípico. Entre arte callejero, tiendas de artesanos y espacios culturales, es un barrio auténtico e imprescindible.

Con un aire más bohemio, el barrio de Notre-Dame-du-Mont invita a pasear sin prisa. Los grafitis que se ven en las paredes y las escaleras dan testimonio del paso de numerosos artistas urbanos. El famoso Cours Julien es un lugar ideal para relajarse en las terrazas de los bares y restaurantes que alberga.

La ciudad vibra conel Olympique de Marsella, ese mítico club de fútbol que hace latir el corazón de los marselleses. Para los aficionados al fútbol, la cita es enel CEPAC Vélodrome. Asiste a un partido del equipo y déjate llevar por el ambiente entre la afición.

¿Qué hacer en julio en Marsella?

Los parajes naturales

Marsella cuenta con un patrimonio natural excepcional, lo que la convierte en un destino privilegiado para los amantes de la naturaleza. Entre playas, calas, parques y montañas, la ciudad está rodeada de paisajes muy variados para disfrutar al máximo del verano. Gracias a su clima mediterráneo, la ciudad foceana es agradable durante todo el año, pero aún más en julio. Si buscas sol, ¡has dado con el lugar adecuado! Cielo azul, brisa marina y sol cálido te acompañarán durante tus vacaciones. En plena temporada estival, la temperatura puede alcanzar los 30 grados, por lo que un momento de refresco en el mar es de lo más apreciado. El Parque Nacional de las Calanques es una maravilla de la naturaleza. Esta formación geológica está compuesta por rocas calizas y ofrece un paisaje extraordinario y único. Esta reserva natural protegida cuenta con una fauna y una flora excepcionales, tanto en tierra como bajo el agua. Sus aguas turquesas revelan un fondo arenoso en el que es posible avistar diversas especies marinas y en el que resulta muy agradable darse un baño. ¡No olvidéis que es importante preservar estos lugares y adoptar las medidas adecuadas para poder disfrutar al máximo de estos magníficos paisajes sin dañar el medio ambiente!

Las numerosas playas vigiladas de la ciudad te permitirán disfrutar del baño en familia sin preocuparte por tus hijos, lo que te permitirá pasar un rato de relax bajo el sol marsellés que hará que tus vacaciones sean aún más bonitas.

Visita Marsella

con Marseille Experience

Los eventos organizados

Si vienes a Marsella en julio, tendrás la oportunidad de participar en los numerosos eventos y actividades que se organizan durante ese mes.  Si eres aficionado al deporte local, te encantará ir a ver o participar en el mundial de petanca, «La Marseillaise», que se celebra cada año en el parque Borély. La final se disputa en el Vieux-Port, donde se instala una pista especialmente para la ocasión.

Si te gusta más la música, el festival «Marseille Jazz des Cinq Continents» está hecho para ti. Cada año, la ciudad acoge durante unos quince días a artistas internacionales de jazz. Los conciertos tienen lugar en lugares emblemáticos de la ciudad, algo que hará las delicias de los amantes del jazz y de Marsella.

Aviso a los cinéfilos: el FIDMarseille (Festival Internacional de Cine de Marsella) se celebrará durante una semana. El programa incluye proyecciones por toda la ciudad y una entrega de premios para reconocer a los nuevos talentos del séptimo arte.

Si pasas por aquí en julio, no te puedes perder la celebración de la fiesta nacional en la ciudad foceana. El 14 de julio tiene lugar el gran espectáculo de fuegos artificiales, que comienza al caer la noche. Contemplado desde el Puerto Viejo, los reflejos de las luces en el agua hacen que el espectáculo sea aún más grandioso.