Historia de un barrio cosmopolita
El barrio de Saint-Mauront, en Marsella, debe su nombre al obispo Mauront de Marsella, que ejerció su ministerio en la ciudad en el siglo VIII tras haber sido monje de la abadía de Saint-Victor de Marsella. Desde el siglo XX, el barrio de Saint-Mauront es conocido sobre todo por ser un lugar de paso y de primer asentamiento para los inmigrantes, sobre todo debido a su ubicación cerca del mar Mediterráneo. En un primer momento acogió a los italianos, cuya influencia aún hoy se aprecia en los nombres de las calles, antes de atraer también a tunecinos, magrebíes, comoranos y caboverdianos.
Un barrio residencial en transformación
Desde 2009 y la firma del proyecto de renovación urbana, el barrio de Saint-Mauront está experimentando auténticas transformaciones con el fin de mejorar las condiciones de vida. Las obras en la red viaria, como la creación de la calle Octave Teissier, por ejemplo, han facilitado el acceso al barrio. La ordenación del espacio público ha mejorado considerablemente el entorno de vida con la remodelación de la plaza Arzial, la creación de la plaza de la Cité Bellevue… Se están rehabilitando viviendas y se van a construir otras nuevas para favorecer la integración del barrio en la dinámica del gran centro de la ciudad.
Aunque el barrio ha sufrido auténticas vulnerabilidades sociales, alberga espacios dedicados a la cultura que irradian su influencia por toda la ciudad, como el teatro Toursky y el Klap (Casa de la Danza). Desde hace unos años, han surgido diversas infraestructuras: un centro social, un espacio de lectura, una guardería… que hacen que el barrio resulte más atractivo y facilitan la vida cotidiana de sus habitantes.







