Buenas prácticas para viajar de forma sostenible
Preparar el viaje
Planificar el viaje con antelación es el paso más importante. Tanto si se organiza hasta el más mínimo detalle como si se deja margen para lo imprevisto, en ambos casos hay aspectos que hay que tener en cuenta. Empezando por la elección de las fechas. Opta por viajar fuera de temporada, de septiembre a abril, para evitar la afluencia de visitantes y disfrutar plenamente del viaje. Asegúrate también de reservar tu alojamiento o actividades directamente a través de los profesionales correspondientes, evitando recurrir a las plataformas de reserva habituales. En cuanto al destino, opta por países a los que se pueda llegar en tren o en transporte con bajas emisiones de carbono, con el objetivode evitar a toda costalos desplazamientos en avión.
Elegir un alojamiento con certificación
Elegir un alojamiento con certificación es una forma acertada de garantizar una estancia respetuosa conel medio ambiente y de calidad. Las certificaciones, como «La Clef Verte», «Écolabel» o «Écogites», otorgadas a los alojamientos, garantizan que las instalaciones cumplen normas estrictas en materia de sostenibilidad medioambiental,uso de energías renovables y protección de la biodiversidad. Al elegir un alojamiento con certificación, los viajeros pueden asegurarse de que su estancia será a la vez cómoda y respetuosa con el medio ambiente. Para encontrar tu alojamiento certificado, puedes ponerte en contacto directamente con el propietario o consultar las plataformas comprometidas que recogen todos los alojamientos certificados cercanos a tu destino.

Consumir productos locales
Consumir productos locales puede aportar numerosas ventajas para los consumidores, las empresas locales y el medio ambiente. Dar prioridad a los circuitos cortos también contribuye a dinamizar la economía local. Ya sea comprando productos alimenticios o artículos de recuerdo, es importante apoyar a los comerciantes, artesanos y productores. En el Vieux-Port de Marsella podrás encontrar a los pescadores que ofrecen en sus puestos pescado fresco y de calidad. Consumir productos locales también te permite descubrir nuevos sabores y las tradiciones culinarias locales; para ello, encontrarás una gran variedad de encantadores restaurantes repartidos por toda la ciudad.










