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Notre-Dame de la Garde

Notre-Dame de la Garde “La Bonne Mère”, figura emblemática de la ciudad, vela por los marineros, los pescadores, y todos los marselleses. 
Durante su estancia en Marsella, vaya a visitarla y admire el panorama desde lo alto de la colina.

La colina de la Garde (154 m) siempre ha sido un puesto de observación. En el siglo XV una ordenanza de Charles d’Anjou añade la colina de la Garde a la lista de las paradas. Este sistema de atalaya mejoró con el paso de los siglos y esta función perduró en la colina hasta 1978. Para proteger a Marsella de los ejércitos de Carlos V dirigidos por el Condestable del Borbón, Francisco I encarga construir un fuerte en 1524 que, junto con el Castillo de If, constituye una defensa marítima de la que la ciudad carecía. Hoy en día todavía se puede ver la presencia del fuerte, que sirve de base a la basílica actual, y adivinar sobre el pórtico norte el emblema del rey: la salamandra.



Varias capillas precedieron su construcción. Por lo tanto, la colina de la Garde tiene una triple vocación: un puesto de vigilancia, una obra militar y un lugar de culto y peregrinaje.

A mediados del siglo XIX, el santuario resulta demasiado pequeño para el número de peregrinos que lo visitan, y Monseigneur de Mazenod decide construir la gran basílica Notre-Dame de la Garde. Se encarga la obra al arquitecto Henry Espérandieu, la primera piedra se coloca el 11 de septiembre de 1853 y la consagración tiene lugar el 5 de junio de 1864.

De estilo romano-bizantino (cúpulas, policromía de las piedras, oros, mosaicos), la basílica responde a la perfección al programa de las grandes construcciones emprendidas con Napoleón III en Marsella. El edificio está formado por dos partes: una iglesia baja, la cripta, abovedada, y una iglesia alta, el santuario, dedicado a la Virgen (fiesta y peregrinaje el 15 de agosto). Numerosos exvotos expuestos en las paredes atestiguan de la fe popular.

Sobre el campanil se halla una monumental estatua de la Virgen. Fue realizada por el escultor Lequesne, en bronce dorado con pan de oro por los talleres Christofle en París, e instalada en septiembre de 1870.

El museo de arte sacro de Notre-Dame de la Garde, inaugurado en 2013, recorre la historia de la basílica.

OTCM