Puerto Viejo y Notre-Dame de la Garde al fondo

Turismo ético

En una época en la que elturismo sostenible ocupa un lugar cada vez más importante en la sociedad, los viajeros, conscientes de los impactos negativos del turismo de masas —especialmente en lo que respecta a las emisiones de gases de efecto invernadero—, se decantan por formas de turismo más responsables. Existen diversas prácticas que se enmarcan en un enfoque de turismo sostenible, ecoturismo o turismo solidario; algunas se centran más en el medio ambiente y otras en las personas, pero todas comparten un objetivo común: proteger y preservar el medio ambiente, los espacios naturales turísticos y las culturas locales. Los viajeros también deben adoptar un comportamiento responsable y respetuoso para que el viaje sea ético.

¿Qué es el turismo ético?

El turismo ético o turismo responsable es una forma de turismo sostenible que se opone en todos los aspectos al turismo de masas. Se basa en los principios del desarrollo sostenible: medioambiental, social y económico. Su objetivo es reducir considerablemente los impactos negativos del turismo en los destinos y aportar beneficios a las comunidades locales gracias a los ingresos generados por la actividad turística. El turismo ético implica la participación de los viajeros en iniciativas que permiten apoyar a las comunidades locales, preservar las culturas y las tradiciones y, sobre todo, proteger el medio ambiente. También pueden contribuir a la financiación de proyectos locales, como la creación de escuelas o de infraestructuras sanitarias, así como a la protección de las especies y del medio ambiente. Se trata de viajar de forma responsable, teniendo en cuenta las consecuencias económicas, sociales, culturales y medioambientales de las propias acciones.

El código ético del viajero

Sustituir por: En 1995, a su regreso de un viaje a Etiopía, durante el cual algunos participantes no habían respetado la consigna de no fotografiar a las personas con las que se encontraban, Christophe Leservoisier decidió elaborar una carta de buena conducta para todos los viajeros. «Defiende la idea de que, solo mediante la comprensión de aquellos con quienes nos encontramos, podemos contribuir, personalmente, a la conservación de los pueblos y de la naturaleza ». A día de hoy sigue difundiéndose, sobre todo a través de ATR.

Preparar el viaje

Para preparar bien el viaje, es importante informarse sobre el destino. Esto implica conocer a los habitantes, su modo de vida, su cultura y la religión o religiones que practican.

Elige profesionales especializados en turismo sostenible, tanto agencias de viajes, alojamientos y restaurantes como actividades y guías locales. Infórmate sobre las prácticas de regateo de precios y sobre las «propinas».

No lleves demasiado equipaje; por cuestiones prácticas, llévate solo lo imprescindible, viajaligero y deja siempre espacio para traerrecuerdos de fabricación local.

Durante el viaje

A lo largo de tu estancia, ya sea en grupo o en solitario, sumérgete por completo en la cultura de tu destino. Deja a un lado tus costumbres y adáptate a las de la región en la que te encuentres, ya que pueden variar mucho de una zona a otra. Es importante respetar el estilo de vida y las costumbres en materia de vestimenta del país, especialmente en los lugares de culto. Para empaparte al máximo de la cultura del lugar, nada mejor que degustar las especialidades de la cocina local; sé curioso.  

No obstante, hay costumbres que conviene mantener. Aunque no resulte obvio para todo el mundo, la gestión de los residuos es de vital importancia para la conservación del medio ambiente, así que recuerda tirar tus residuos en los contenedores adecuados y separarlos si existe un sistema de recogida selectiva. En el exterior, respeta las señales y cuida los espacios naturales; en el interior, controla tu consumo de agua y energía. 

Si quieres inmortalizar momentos de la vida cotidiana o elementos del paisaje, asegúrate de pedir permiso a las personas que aparecen en las fotografías.  

¿Te apetece llevarte un recuerdo de tu viaje? Opta por un recuerdo elaborado por un artesano local en lugar de un objeto extraído de un paraje natural o histórico.  

Después del viaje

Una vez de vuelta en tu país de origen, es importante cumplir los compromisos adquiridos allí con las asociaciones o los habitantes locales.

¿Te ha gustado el viaje? Cuéntales a tu familia y amigos todos los recuerdos que has vivido y comparte tu experiencia como viajero con quienes quieran lanzarse a la aventura próximamente. Aprovecha lo que te ha aportado esta experiencia y lo que has descubierto para concienciar a tu entorno sobre la situación climática y medioambiental, así como sobre las prácticas de turismo sostenible y responsable.