Estatua delante de la iglesia de Saint-Pierre

El barrio de Saint-Pierre

Situado en el distrito 5 de Marsella, el barrio de Saint-Pierre alberga una parte del cementerio más grande de toda la ciudad (el cementerio de Saint-Pierre), así como la entrada al hospital de la Timone. Este barrio histórico debe su nombre a una capilla construida en honor al apóstol San Pedro durante el siglo XVII, aunque hoy en día dicha capilla ya no existe. Descubre este barrio marsellés lleno de historia.

¿Qué se puede hacer en el barrio de Saint-Pierre?

Saint-Pierre es un barrio bastante animado que cuenta con algunos hoteles y restaurantes, colegios, una iglesia y un buen número de comercios de todo tipo. En general, es un barrio agradable con encanto propio. Sus calles principales son la calle Jean Martin, la calle Louis Frangin, la calle Saint-Pierre, el bulevar Chave y el bulevar Sakakini.

La calle Saint-Pierre es la más larga de toda la ciudad de Marsella (3.400 metros de longitud). Atraviesa los distritos 5.º, 6.º, 10.º, 11.º y 12.º. Los más atrevidos se animarán a recorrerla de punta a punta y descubrirla a fondo, para así admirar todos los edificios de antaño que la flanquean.

Tienes la posibilidad de visitar la iglesia de San Pedro durante todo el año. Construida en 1858 en estilo neorrománico, descubre toda su belleza arquitectónica. La iglesia de Saint-Pierre representa una gran parte del patrimonio cultural de este barrio marsellés. Se encuentra justo al lado del cementerio de Saint-Pierre, creado en 1855. A día de hoy, el cementerio de Saint-Pierre es uno de los más grandes de la región.

Cristal Limiñana, un referente en el pastis de Marsella

Cristal Limiñana, una auténtica institución arraigada en el barrio de Saint-Pierre desde su creación en 1884 por los hermanos Limiñana, constituye un pilar indiscutible del patrimonio marsellés. Desde 1962, su fábrica se encuentra en el corazón de Marsella, precisamente en el lugar donde Manuel Limiñana había adquirido acertadamente la destilería de la Méditerranée y las fábricas de loza de Saint-Jean-du-Désert. Este legado histórico se refleja en cada gota de sus exquisitas creaciones.

El Cristal Anis, como una estrella emblemática, sigue coronando sus creaciones. Reconocible entre mil gracias a su botella hexagonal y a su etiqueta naranja que evoca un pergamino, este preciado néctar despierta los sentidos y seduce al paladar desde hace generaciones. Su sabor distintivo y refinado lo convierte en la bebida preferida de numerosos entendidos. Sin embargo, Cristal Limiñana no se queda ahí, sino que ofrece una variada gama de bebidas, cada una de ellas embotellada con esmero en la famosa botella hexagonal que se ha convertido en el emblema de la casa.

Se ofrecen visitas a la fábrica en varios idiomas (francés, inglés, español y portugués) para descubrir la aventura de la familia Limiñana y los diferentes secretos del anís y el pastis.

¿Dónde comer en el barrio de Saint-Pierre?

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