VisitaEl Palacio LongchampDepósito de agua de Marsella

El Palacio Longchamp

El Palacio Longchamp es uno de los monumentos imprescindibles de Marsella. Rodeado de un magnífico parque, se construyó para celebrar la llegada del agua a la ciudad y constituye una auténtica proeza arquitectónica.

En 1835, una epidemia de cólera azotó Marsella debido a la falta de agua potable. A raíz de esta crisis, el ingeniero de Puentes y Carreteras Franz Mayor de Montricher llevó a cabo un proyecto concebido ya en el siglo XVI: excavar un canal de 85 kilómetros para llevar el agua del Durance hasta la ciudad.

Tras diez años de obras (1839-1849), el agua llega por fin a Marsella. El arquitecto Henri Espérandieu, también autor de la basílica de Notre-Dame de la Garde, concibió entonces el Palacio Longchamp, un conjunto monumental construido entre 1862 y 1869 para celebrar este acontecimiento.

Un lugar con múltiples facetas

Una arquitectura destacable

A ambos lados del depósito de agua, una columnata une los dos museos del Palais Longchamp. Hacia la ciudad, da a la monumental cascada; hacia el parque, da acceso a un amplio jardín. Este conjunto arquitectónico contribuyó de manera destacada a que Marsella obtuviera el título de Capital Europea de la Cultura en 2013.

Inaugurado en 1869, el Palacio Longchamp está ricamente decorado. En la entrada, los leones y tigres del escultor animalista Antoine-Louis Barye dan la bienvenida a los visitantes, mientras que en el centro se alza la fuente monumental de Jules Cavelier, que simboliza la llegada de las aguas del Durance.

Los museos del Palacio Longchamp

El ala izquierda alberga el Museo de Bellas Artes, el museo más antiguo de Marsella, creado en 1802. Presenta una importante colección de pinturas, dibujos y esculturas de los siglos XVII al XIX.

En el ala derecha, el Museo de Historia Natural reúne numerosas colecciones procedentes de los gabinetes de curiosidades del siglo XVIII. La riqueza de sus exposiciones le valió ser clasificado entre los museos de primera categoría en 1967.

Más allá de su arquitectura, el Palacio Longchamp también seduce por su gran parque, muy apreciado por los marselleses. Antiguamente albergaba el zoológico de Marsella, del que aún hoy se pueden ver algunos vestigios.

¿Lo sabías?

El Palacio Longchamp albergó, desde 1855 hasta 1987, el gran zoológico de Marsella. Fue el primer zoológico de provincia. Los restos de las jaulas aún pueden verse en el parque, así como el edificio de las jirafas. Algunos animales del zoológico, tras su muerte, fueron conservados en el Museo de Historia Natural, situado en una de las alas del Palacio Longchamp.

El observatorio del Palacio Longchamp

Una atracción científica accesible para todos

Considerado el centro científico más antiguo de Marsella, el observatorio se instaló en la meseta de Longchamp, en el corazón del jardín, en 1864. Durante un siglo contó con el telescopio más grande del mundo (80 cm de diámetro). Las instalaciones sirvieron como gran laboratorio de investigación durante más de 140 años. Hoy en día, los investigadores han trasladado su actividad al Technopôle de Château-Gombert.

Actualmente, el recinto está abierto al público, y más concretamente a grupos escolares. La asociación Andromède ofrece actividades dedicadas a la astronomía, como sesiones en el planetario, visitas a exposiciones e incluso al gran telescopio. También se puede asistir a conferencias o participar en observaciones de la Luna y el Sol. Una excursión muy recomendable para tus hijos si estás de visita en Marsella con la familia.

Información práctica

Dirección

Place Henri Dunant
Bd de Montricher, Marseille

Horarios de apertura

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