Un repaso al pasado: un poco de historia
Los orígenes del barrio de Noailles
Retrocedamos al siglo XVII. Los habitantes más acaudalados de la ciudad vivían en este barrio burgués, entre ellos el teniente Jacques de Noailles, teniente de las galeras y representante del reyLuis XIV. El barrio tomará su nombre en esa época, en su honor.
En 1665, la orden mendicante de los capuchinos estableció allí su convento. Catalina de Médicis fue quien adquirió el terreno donde se construyó, pero en 1791 el convento fue declarado bien nacional y los religiosos fueron expulsados. Hoy en día, en este lugar se encuentra el famoso mercado de los Capuchinos y también la calle Longue des Capucins, ¡muy conocida por todos los abuelitos marselleses! Esta estrecha calle, que en un principio tenía tres nombres diferentes, sigue estando muy concurrida y el tránsito peatonal suele resultar difícil. Esta calle «larga» conecta los barrios de Noailles, Belsunce y Saint-Charles, y atraviesa también el «barrio chino» de Marsella, donde se concentran principalmente mayoristas de textiles y joyería. El barrio de Noailles es una puerta de entrada al barrio del Cours Julien, el refugio de los diseñadores y los artistas callejeros. Para acceder a él, hay que subir la escalera situada en el número 99 de la calle d’Aubagne, que cruza el Cours Lieutaud.
El año 1666 marcó un punto de inflexión decisivo para el barrio marsellés: la creación de la calle des Nobles y de La Canebière (donde se producía el cáñamo). En aquella época, la población de Noailles era principalmente burguesa y albergaba a grandes fortunas.
En 1679, Jean-Baptiste Charbert, constructor de galeras, mandó construir una mansión. Como curiosidad, La Fayette se casó con Marie Adrienne Françoise de Noailles en esta mansión en 1774. Esta fue destruida en 1830. A lo largo del siglo XVI se construyeron otras mansiones grandiosas, entre ellas el Hôtel de Manse, el Hôtel Mirabeau o el Grand Hôtel de Noailles. El propio Gandhi se alojó en una de las mansiones del barrio en 1931, acompañado de sus dos cabras.
En ese mismo periodo abrieron sus puertas numerosos comercios burgueses. El barrio se desarrolló y se amplió en la década de 1850. En 1893 se inauguró una línea de tranvía, que no es otra que la actual estación de metro de Noailles. En la actualidad, el barrio de Noailles es conocido principalmente por el mercado de los Capuchinos, un mercado de alimentos fundado en 1956.











