Office de tourisme et des congrès

Los productos artesanales

copyright : Cie de Provence

El jabón
Entre las tradiciones artesanales más famosas, la fabricación de jabón ocupa un lugar de honor. El jabón de Marsella goza de una reputación internacional, gracias a sus virtudes imperecederas. Compuesto exclusivamente de productos naturales, suele estar casi siempre perfumado con aceite de oliva o con lavanda.

 

Las bolas de petanca :
“Objetos imprescindibles” del ocio en Provenza. Este deporte, inventado en Ciotat en 1910, pasó a ser internacional, ya que cada año se celebra en el mes de julio "el Mundial la Marsellesa de petanca" que reúne a más de 12.000 jugadores de una veintena de países. Este juego de bolas se practica de pie con los “pieds tanqués” (pies juntos), y de ahí viene su nombre.

Las especialidades dulces : En cuanto a las bebidas, citaremos el pastís, bebida alcohólica con anís creada por Paul Ricard para degustar con amigos (sin abusar) a la hora del aperitivo, así como la cerveza con acento marsellés, "La cagole" elaborada en Marsella.

Los tradicionales “crocantes” marselleses (dulces con almendras), bombas de aceite, las “navettes” de la candelaria (galletas tradicionales hecha a base de flor de naranjo), las castañas confitadas, más recientemente los “marseillotes” (turrón con anís bañado en chocolate), y los “espérantines” (chocolate con aceite de oliva).
Aceite de oliva, miel de Provenza y especies son las piedras angulares de esta arquitectura de los dulces.

Sin embargo, el panorama quedaría incompleto sin los chichi-fregi (buñuelos cubiertos de azúcar) y los panisses (hechos a base de harina de garbanzos) especialidades de l’Estaque, pequeño puerto de pesca que inspiró a Cézanne.

Le santon,
est né à Marseille à la fin du XVIIIème siècle. Fait en terre cuite, peint ou habillé, il anime les crèches pendant la période de Noël.
Il s'expose chaque année aux allées de Meilhan du dernier week-end de novembre à fin janvier.

copyright : Faïencerie Figuières

La loza,
Vivió también su momento de gloria antes de la revolución y se pueden admirar hermosas piezas en el museo dedicado a ella, el “Château Borély”.
Los artesanos alfareros y ceramistas mantienen con talento esta tradición que se alimenta de la arcilla provenzal. Una gran diversidad de objetos, formas y colores que recomendamos explorar.
Numerosos artesanos se han instalado en el barrio del Panier.


El Boutis: paciencia de ángel y pericia perfeccionista
Al comercio marítimo de las telas le debemos la fabricación de tejidos y trajes. Hace 300 años las "Indianas", tela de algodón de alegres colores, llega a Francia por el puerto de Marsella. Inmediatamente son adoptadas por las marsellesas, que las enriquecen con bordados. Nacen entonces el boutis y el piqué marsellés, de los que se conservan muestras muy bellas en el Museo de la Región Marsellesa del Castillo Gombert, guardián de las artes y tradiciones populares.
El boutis combina bordados y el forrado mediante embutido, es decir mediante relleno siguiendo una técnica particular de aguja. Vuelve a ser objeto de un fuerte interés.

El boutis entró en el mundo de la alta costura de la mano de Christian Lacroix.

Visitar:

La casa de la artesanía y de los oficios artísticos
21, cours d'Estienne d’Orves- 13001
Abierto de martes a sábado de 13.00 a 18.00

el Museo  de Artes Decorativas, Moda y Cerámica - Château Borély
134 avenue Clot Bey - 13008
Abierto de martes a domingo
de 10h à 18h (del 2/01 al 31/05)
de 11h à 18h (del 1/06 al 30/09)
de 10h à 17h (del 1/10 al 31/12)

El museo de la Región Marsellesa - Espace Pigno
5, Place des Héros Château-Gombert -13013
Abierto de lunes a viernes de 10.00 a 13.00 y de 14.00 a 17
El sábado y domingo de 14 a 17

OTCM