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El jabón

Historia de la fabricación del jabón

Desde el tiempo de los galos, el jabón ya se utilizaba para lavar la ropa y para teñir los cabellos de rojo. Esta pasta se obtenía mediante la mezcla de cenizas de haya y de sebo de cabra. Ya por entonces se le reconocían ciertas virtudes medicinale.

En el siglo XVI, las fábricas de jabón marsellesas, instaladas en el tiempo de las cruzadas, dejan atrás el proceso artesanal. A comienzos del siglo XVII, la producción de estas fábricas marsellesas apenas puede satisfacer la demanda de la ciudad y de su área. El puerto de Marsella recibe incluso jabones provenientes de Génova o de Alicante.

Pero la guerra bloquea el abastecimiento desde España, y las fábricas de jabón marsellesas deben aumentar su producción, de modo que se pueda ofertar al norte de Francia y a los compradores de Holanda, de Alemania y de Inglaterra.

En 1660, la ciudad cuenta con 7 fábricas cuya producción anual se eleva a más de 20.000 toneladas. Durante el periodo de Colbert, la calidad de las producciones marsellesas es tal que “el jabón de Marsella” se convierte en una denominación común. Se trata de un jabón de color verde que se vende principalmente en barras de 5 kilos, o en paquetes de 20 Kg. En 1786, 48 fábricas producen en Marsella 76.000 toneladas, dan empleo a 600 obreros y a 1.500 reos prestados por el Arsenal de las Galeras.

Esta industria florece hasta la primera guerra mundial, cuando la dificultad de los transportes marítimos de los granos da un duro golpe a la actividad de las fábricas de jabón. En 1913, la producción es de 180.000 toneladas, para descender hasta las 52.817 toneladas en 1918.
Tras la guerra, la industria del jabón se beneficia de los progresos de la mecanización; la calidad del producto se debe al empleo de los viejos procedimientos y la producción vuelve a subir hasta alcanzar las 120.000 toneladas en 1938. Cuando estalla la segunda guerra mundial, Marsella garantiza la mitad de la producción francesa, pero los años que siguen son desastrosos. Hoy todavía se mantienen en activo algunas fábricas: la jabonería artesanal de Le Sérail y las jabonerías industriales Chimiotechnic y Compagnie du Midi.

La evolución de una técnica

Desde finales del siglo XVII, una reglamentación estricta de su fabricación permite que el jabón adquiera la imagen de un producto de gran calidad confeccionado a partir de una emulsión de aceite y de sosa. Por entonces, no se trata más que de aceite de oliva, y la sosa no se obtiene más que a través de la incineración de las “plantas de sosa” (salicornio y kali): es el primer jabón de Marsella.

A lo largo del siglo XIX, los nuevos descubrimientos en el campo de la química, así como la utilización de los granos de plantas oleaginosas, permitieron elaborar un segundo jabón de Marsella. Ya no se utilizará la sosa natural, puesto que han hecho su aparición en Marsella, desde el comienzo de siglo, las primeras fábricas de sosa que siguen el procedimiento "Leblanc"- un ataque de ácido sulfúrico sobre la sal marina. A continuación, la sosa de amoniaco se ve sustituida por la sosa bruta realizada de acuerdo con el procedimiento "Solvay".
Pero la utilización cada vez mayor y más extendida de la sosa artificial, produce un jabón demasiado duro y fácil de romperse cuando se fabrica con aceite de oliva puro: la mezcla de aceites se impone. A partir de 1820, los primeros ensayos de trituración se llevan a cabo con granos de lino; después, se realizan otros experimentos con aceite de palma y de sésamo. Fue sobre todo el aceite de cacahuete el que consiguió rápidamente un gran éxito: su aceite incoloro no altera el color, y los intercambios con Oriente facilitan el abastecimiento de cacahuetes de primera categoría. La buena calidad del jabón de Marsella logra conservarse.
La evolución de la fabricación del jabón en el siglo XIX permite a las jabonerías marsellesas elaborar productos de gran renombre, tales como el “jabón de mármol”, a base de aceite de sésamo cuyo contenido en ácidos grasos es del 60%, o el “blanco incoloro”, con un 72% a base de aceite de palma y de cacahuete.
La industria del jabón dará nacimiento a industrias paralelas que participan en el desarrollo económico de la ciudad. La más importante es la fábrica de estearina, que elabora velas a partir de la recuperación de la glicerina.

Glosario de la fabricación

Las diferentes etapas de la fabricación del jabón se han modificado muy poco a lo largo del tiempo. Todavía hoy se conservan.

  • el empastado del aceite : emulsión de las materias grasas con detergentes alcalinos. La mezcla se lleva hasta la ebullición en enormes calderos.
  • el colado : retirada en tres turnos de las impurezas que se depositan en el fondo del caldero.
  • la liquidación : hervido durante horas del detergente, y después un nuevo colado y rociado con agua pura para precipitar al fondo del caldero las últimas impurezas. .
  • el secado en artesas.
  • el cortado cuando el jabón todavía está blando.
  • el estampado : nombre y marca del fabricante una vez solidificado.
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