Un entorno de observación extraordinario
El Mar Mediterráneo es uno de los diez principales puntos calientes de biodiversidad del mundo. Aunque sólo representa el 1% de la superficie total de los océanos, alberga alrededor del 10% de las especies marinas registradas en el mundo.
Con sus excepcionales hábitats marinos (praderas de posidonia, canchales, acantilados y cuevas), el litoral marsellés alberga una extraordinaria biodiversidad terrestre y marina: 294 especies están protegidas a escala nacional y 140 a escala regional.
Los fondos marinos de Marsella son especialmente conocidos por sus praderas de Posidonia. Estas plantas submarinas, a menudo denominadas «pulmones del Mediterráneo», desempeñan un papel crucial en el ecosistema marino, aportando oxígeno y refugio a numerosas especies. Además de las praderas de posidonia, las algas pardas y rojas que recubren las rocas y los arrecifes contribuyen a la diversidad biológica y proporcionan refugios y zonas de alimentación a los organismos marinos.








