Significa perderse en el cielo y el mar, ver pasar los veleros y pensar en un otro lugar, un otro lugar hecho de sueños, encuentros y experiencias que desde hace siglos constituyen la riqueza de la identidad marsellesa.
Todas las habitaciones y el restaurante dan al mar.
Les Bords de Mer también es escuchar al cuerpo y cuidarse: un spa mineral, totalmente de piedra rubia, excavado en la roca de la Corniche. Primer spa de la región que propone protocolos Nooance y tratamientos holísticos, cuenta con salas de tratamientos y masajes, una sauna, un hammam y una piscina cubierta climatizada.