• image_fond
Vous êtes ici : Descubrir Marsella...  >  Tradiciones culinaires  >  Gran cena
Impression

"La gran cena y sus trece postres"


La noche de Navidad, último día de Adviento, se pone la gran mesa para reunir en ella a los padres y a los amigos antes de salir para oír la misa de medianoche.

Momento privilegiado, “le Gros Souper”, así denominado en la tradición provenzal, es una comida magra, es decir, sin carne, según los ritos de la religión católica. Sobre la mesa, recubierta de tres manteles blancos e iluminada por tres altos candeleros con velas blancas, se disponen los tres platillos que contienen el pan de Santa Bárbara. La cifra 3 es omnipresente en la tradición de las calendas.

Simboliza la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.


La cena se compone de numerosos platos, de entre los cuales los más extendidos son:

  • el alioli para acompañar al bacalao, las legumbres cocidas (zanahorias, alcachofas, coliflores, patatas, judías verdes) y los huevos duros
  • llos cardos en salsa blanca
  • el gratén de espinacas
  • lel apio y su salsa de anchoas...

La cena termina con los trece postres, que simbolizan el Cristo y sus doce apóstoles. Originalmente, no eran más que 12 panes y una gruesa hogaza marcada con una cruz. Hoy, entre esos postres, se cuentan:

  • la bomba de aceite (de oliva) que se rompe;
  • el nougat blanco, el nougat negro, que representan el bien y el mal según algunos;
  • los dátiles, cuya semilla de forma oval sería el símbolo de Cristo;
  • llos cuatro “mendigos” –higos secos, uvas pasas, almendras y avellanas que representan las órdenes de los Franciscanos, los Dominicos, los Carmelitas y los Agustinos;
  • el melón verde, que se conserva en paja;
  • llas naranjas “Picon” de Marsella;
  • la uva blanca, que se conserva colgada en el fondo de la despensa.

Según los lugares y los recursos locales, la cena se completa con ciruelas, nueces, manzanas, peras, mandarinas, confitura de sandía o pasta de membrillo…
Todo ello se riega con un vino cocido para los postres y con un abanico de siete vinos de producción local para el resto de la comidas.

No hay que sorprenderse por no encontrar el tronco de Navidad en la tradición de la Gran Cena. Este postre se ha añadido a las celebraciones muy recientemente, incluso aunque parezca perpetuar la costumbre del “cachio fio”. En esta época, la noche de Navidad comenzaba por esta tradición, en la que el abuelo hacía quemar un gran leño de olivo o de árbol frutal y bendecía el fuego. Lo rociaba entonces de vino cocido, mientras decía estas palabras :

E se sian pas maï, Y, si no vamos a ser más,
Que siegen pas mens ! ¡que no seamos menos!

A- A+ | PARTAGER |

air 15 °C, ciel: Beau