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calanques

Entre Callelongue y Port Pin, a lo largo de 20 Km, suntuosos acantilados blancos se desploman sobre el mar. Ni la mirada más escéptica puede dejar de maravillarse ante tal armonía: el infinito del mar y la locura de las rocas que toman el cielo al asalto, con pitones acerados o colosales fortalezas.

Las calanques, esos dedos de esmeralda sumergidos en la roca, se formaron, hace 12.000 años, cuando el nivel del mar subió hasta invadir los valles, tras un lento recalentamiento que siguió a los periodos glaciares.

Reglamentación

Así fue como surgieron, mar adentro, las islas del archipiélago de Riou. Las condiciones de fuerte sol, de viento y de sequedad, dieron nacimiento a una flora rica en su diversidad, entre la que se cuentan algunas especies raras y de gran fragilidad. Así, la hierba de Gouffé no existe en ninguna otra parte del mundo. Es importante proteger estas especies. El hombre, en los siglos anteriores, hizo aparecer en las islas rebaños de cabras; construyó refugios de pastores, hornos de cal, de los que todavía pueden verse las ruinas. De esta ocupación humana, solo permanecen, bien vivas, las cabañas de pescadores de Sormiou y Morgiou.

La Flora
Con un riqueza de en torno a unas 900 especies vegetales, de entre las cuales unas cincuenta están protegidas por la ley, el macizo de Calanques, a pesar de sus paisajes con frecuencia bastante desnudos, constituye, paradójicamente, un lugar con una flora excepcional.
Los acantilados, los lappiaz y las rocas desprendidas no carecen de vegetación; este mundo mineral sirve incluso de “refugio” a especies poco abundantes, que se encuentran protegidas por la ley. Así, podemos encontrar el helecho “escolopendra de hoja triangular”, que no se conoce en Francia más que en las grietas y las cavidades rocosas de Marseilleveyre y de las islas.

"La hierba de Gouffé", que no existe en ninguna otra parte del mundo, más que en la zona que se extiende entre Marsella y Toulon, realmente no aparece más que en las rocas desprendidas de los acantilados. Por ello, se recomienda no pisar estas rocas durante las excursiones.

La Fauna
El interés faunístico del macizo de Calanques reside, ante todo, en sus acantilados, que constituyen lugares de reproducción de algunas especies de pájaros poco frecuentes y muy destacables: el Águila de Bonelli, el Halcón peregrino, el Búho Real....
En función de las condiciones meteorológicas, y en determinadas épocas del año, el acceso está restringido.

OTCM